La radio sobrelleva reinvención
     

Alexander Chiu Werner, jefe de Comunicaciones del Consejo Consultivo de Radio y Televisión (CONCORTV) de Perú
Tal vez el mejor resumen de la actualidad y el futuro inmediato de la radiodifusión latinoamericana lo realizó, el pasado febrero, el presidente de la Associação Brasileira de Emissoras de Rádio e Televisão (ABERT), Daniel Slaviero.

Por Jorge J. Basilago

En diálogo con Petronio Souza, de la Associação Mineira de Rádio e Televisão (AMIRT), Slaviero enfatizó: “Creemos en el futuro de la radio, no como nuestros padres y abuelos la conocieron, más innovadora, ágil, interactiva y con la misma importancia social, eficiencia comunicativa y proximidad con las comunidades y los oyentes. A los 90 años, no hay duda de que la radio está en plena reinvención”.

Puesto en otros términos, el fin de la radio como medio de comunicación está muy lejos de convertirse en realidad. Pero el desafío de “reinventarse” implica saltar barreras legales y políticas; correr riesgos técnicos y artísticos que seduzcan a las nuevas audiencias; y buscar algo de equidad en la distribución de los recursos económicos, entre otras dificultades paralelas o convergentes.

Con intenciones, intereses y resultados dispares, todos los países de la región se encuentran en ese camino: el que busca un futuro promisorio a través de un presente que requiere muchos cuidados.

En América Latina, un tema que muchos consideran central de cara al porvenir radial no figura entre las prioridades de gobierno en la mayoría de los casos: se trata de la digitalización, que ofrece varios escenarios diferenciados. Hay un primer grupo de países que ya optó por uno de los sistemas posibles. México, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana y Jamaica seleccionaron el sistema estadounidense HD Radio. Otro sector — menor en número y que incluye los países de Brasil, Perú y El Salvador — ha encarado la conformación de comisiones específicas y la realización de pruebas. Y, finalmente, la gran mayoría aguarda expectante el rumbo que tomen los vecinos más poderosos, en especial Brasil.

Así las cosas, la decisión que adopte el gigante sudamericano tendrá seguramente incidencia en las demás naciones, tal como sucedió con la Televisión Digital Terrestre (TDT). De hecho, por la imposibilidad económica de hacer frente en simultáneo a los dos procesos migratorios, no son pocos los estados que “anudaron” el destino de la digitalización radial al final de la transición en el ámbito televisivo.

“La primera apuesta se hace con la inversión de un sistema de TDT, en segunda fase exploraremos los pros y contras de la radio digital”, dijo Ana Ceballos Carriazo, subgerente de radio en Radio Televisión Nacional de Colombia (RTVC).

Por otro lado, Teo Veras, radiodifusor y empresario dominicano presidente de La 91 FM y director de Raíces FM, atribuyó la desconfianza del mercado hacia la tecnología digital, a la falta de un mercadeo más efectivo y al excesivo celo de los propietarios de la franquicia HD Radio. “Pierden el tiempo vigilando sus patentes, dificultando así su desarrollo”, dijo Veras. “A los desarrolladores del sistema HD, entre otras cosas, también les ha faltado una buena ‘conexión’ con los fabricantes de teléfonos móviles para incluir los diferentes formatos de radio digital en sus unidades”.

Volviendo al caso brasileño, en agosto de 2012 se creó allí el Consejo Consultivo de Radio Digital, que cuenta con representantes del Gobierno Federal, el Poder Legislativo, las entidades de radiodifusores y la industria de equipamiento. Este organismo, asociado con el Instituto Nacional de Metrologia, Qualidade e Tecnologia (INMETRO), condujo varias pruebas de campo de los estándares HD Radio y el europeo DRM, y se estima que en el transcurso de 2013 emitirá su recomendación definitiva al respecto. Si bien todavía es muy pronto para arriesgar el resultado final de este proceso, la balanza parece inclinarse hacia la norma europea en virtud de su mejor “diálogo” con el middleware Ginga y sus facilidades para la convergencia con otros sistemas y aparatos.

Teo Veras (a la izquierda) director de Raíces FM en República Dominicana, al momento de poner en funcionamiento el transmisor digital de la emisora
Sin embargo, tanto la conformación del consejo como los estudios técnicos realizados han recibido críticas. En el primer caso, porque no se incorpora a miembros de la academia y del sector comunitario, uno de los más numerosos y dinámicos en la radiodifusión local (que se multiplicará este año hasta cubrir la totalidad de los municipios del país). En segundo término, incluso desde el mismo consejo reconocieron que sus ensayos fueron parciales respecto del territorio cubierto, el alcance testeado y los resultados obtenidos, que no pueden considerarse concluyentes. Y no descartaron la realización de nuevas pruebas que enfoquen también cuestiones como la interactividad y la multiprogramación.

Conectadas a la digitalización se agitan otras urgencias que deben ser atendidas, como el marco regulatorio que contemple los nuevos servicios y permita un acceso igualitario a sus beneficios. Existe, en la generalidad de los casos, una deuda histórica en materia legislativa, lo que deriva en vacíos y enmiendas a repetición, a raíz de la antigüedad de las leyes vigentes. En este sentido, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de Argentina, dictada en 2009, pasó a ser un punto de referencia para aquellos países que inician el debate de proyectos de ley para el sector, tales como Brasil, Ecuador, Uruguay y El Salvador, entre otros.

Pero, no obstante haber sido elogiada por los relatores de libertad de expresión de la ONU y la OEA, la norma argentina continúa sin poder aplicarse por completo. Esto se debe a las presentaciones judiciales que realizó el Grupo Clarín — principal multimedios argentino y uno de los cuatro que dominan las comunicaciones en América Latina — impugnando parte de su articulado e incluso a las autoridades de los organismos de control creados a partir de ella. Originalmente se especulaba con su total puesta en vigor el 7 de diciembre, cosa que no había sucedido hasta el cierre de esta edición.

La concentración de los recursos económicos en pocas manos, que inhibe la necesaria diversidad del sistema, es otra de las situaciones que reclaman una reformulación. De acuerdo con un estudio del académico brasileño Dênis De Moraes, tan solo cuatro grandes conglomerados empresarios — Globo de Brasil, Televisa de México, Cisneros de Venezuela y Clarín de Argentina — “retienen el 60 por ciento de la facturación total de los mercados y las audiencias”.

Justamente, las mediciones de audiencia que pretenden legitimar el destino de la inversión publicitaria han sido severamente cuestionadas por su proyección nacional de resultados locales. En muchos países existe sólo una empresa medidora, con lo cual las sospechas de manipulación de datos se potencian. La desconfianza llegó a tal extremo que la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) de México planea crear su propia empresa medidora de ratings en televisión y, según los resultados, hacer otro tanto con la radio.

El detalle contradictorio es que, pese a la enorme penetración de la radio a nivel poblacional — cercana al 90 por ciento en promedio — y a su ubicación como segundo medio en las preferencias informativas del público, la inversión publicitaria que recibe no la ubica en los puestos de vanguardia en la materia. En Brasil, por ejemplo, figura en el quinto lugar, con menos del 10 por ciento de los ingresos que capta la televisión.

En Perú representa nada más que el 11 por ciento del total. “La inversión publicitaria en radio se ha incrementado de manera muy poco significativa, pasando de US$82.000.000 a US$84.000.000 entre 2011 y 2012, y con respecto a otros medios es uno de los que menos creció”, dijo Alexander Chiu Werner, consultor y jefe de Comunicaciones del Consejo Consultivo de Radio y Televisión (CONCORTV) de la nación andina.

Si a lo anterior se adiciona que, en buena parte de la región, las radios comunitarias no están habilitadas a comercializar espacios publicitarios, es sencillo concluir que la concentración impacta con fuerza en los sectores pequeños y medianos de la radiodifusión. De tal suerte, estos actores quedan muy relegados o directamente al margen de grandes proyectos como la digitalización y la convergencia tecnológica. Y llegan a padecer incluso para solventar los gastos operativos habituales: como muestra, Veras reveló que Raíces FM fue pionera en el uso de paneles solares, para eludir los elevados costos de la energía eléctrica en la República Dominicana.

Miguel Vidal, editor del sitio Web emisorascomunitarias.org
En lo que respecta a la pauta publicitaria estatal, el panorama no es muy diferente. Pero en este aspecto las sospechas apuntan al manejo discrecional con intencionalidades políticas. Según Miguel Vidal, editor del sitio Web emisorascomunitarias.org, en Argentina se amplió el número de medios que reciben esta pauta pero la mayor parte del dinero se destina todavía al sector comercial más poderoso. “En muchos casos, las radios comunitarias ni siquiera inician el trámite de proveedor del estado porque les resulta oneroso: para una asociación civil y para el Grupo Clarín, el trámite es el mismo y cuesta lo mismo”, dijo.

Desde los medios privados, en cambio, se acusó al gobierno de Cristina Fernández de pretender la “asfixia” o la “compra de voluntades” para acallar las voces críticas a su gestión. Lo irónico es que, a pesar de sufrir una drástica rebaja en los montos percibidos, los principales grupos comunicacionales opositores — como Clarín y La Nación — todavía figuran entre los 10 que capitalizan algo más del 80 por ciento de la publicidad estatal.

“Algunos sectores venimos reclamando que, así como la ley reserva el 33 por ciento del espectro radioeléctrico para operadores sin fines de lucro, debería reservarse el mismo porcentaje de la pauta y además pedir a los estados provinciales y municipales que tomen el criterio”, dijo Vidal.

Algo similar sucede en Perú, donde los radiodifusores afiliados a la Asociación Peruana de Radio y Televisión (APERTV) reclamaron al gobierno una distribución más equitativa, transparente y democrática de esos fondos, en particular para los medios radiales del interior del país. El pedido se produjo en noviembre de 2012, durante la Primera Convención Nacional de Radio y Televisión Digital convocada por APERTV, cuando muchos de los participantes aprovecharon la presencia de funcionarios del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) para hacer oír sus demandas en torno a este particular.

Más allá de las desviaciones y obstáculos mencionados, la radio sigue mostrando año tras año un tímido crecimiento, hecho que confirma su grado de penetración y su estatus de privilegio en el gusto de la población.

“Ese es un reto, seguir posicionados en ese sector, pero al mismo tiempo debemos reinterpretar los contenidos a un lenguaje convergente”, dijo Ceballos, quien destacó el desarrollo de los productos multiplataforma generados en Colombia.

Aún en un territorio donde la criminalización y los vacíos legales las amenazan permanentemente, también las radios comunitarias se las arreglan para fortalecerse. El año último, tras más de dos décadas de lucha como movimiento, las autoridades salvadoreñas otorgaron la primera licencia a una emisora comunitaria: Radio Mangle. En Brasil, Chile y Uruguay se libran batallas legales para mejorar la situación de estas emisoras en cuanto a potencia autorizada y acceso a permisos de operación. Y en la provincia de Buenos Aires, Argentina, se presentó un proyecto de ley para que los medios comunitarios tengan acceso a los servicios de electricidad, gas y agua potable con tarifas diferenciadas.

“Para nosotros, el desafío principal es resistirse a la tentación de la atomización del sector de la comunicación popular”, dijo Vidal.

Catalina Ceballos Carriazo, subgerente de radio en Radio y Televisión Nacional de Colombia (RTVC) Crédito de la foto: Sandro Sánchez, RTVC
Otro reto importante para sostener el crecimiento del medio es revertir el desinterés del público juvenil: un estudio de CONCORTV señala que, en Perú, la sintonía radial de esa franja etaria se redujo del 54 por ciento en 2010 al 29 por ciento en 2012. Es allí donde la convergencia que mencionaba Ceballos — con Internet, con las redes sociales y los dispositivos móviles entre otras alternativas — asoma como uno de los recursos más seductores si se trata de hablarle a un oyente joven y con un perfil cada vez más exigente en todo sentido.

Aunque por ahora, lo cierto es que el consumo radial online en la región no difiere demasiado del tradicional. La fracción mayoritaria de audiencia por Internet escucha la radio en un espacio determinado — en la casa y el trabajo, sobre todo —, especialmente de lunes a viernes y en el horario de 6 a 18 horas. Pero tibiamente despunta también la demanda de contenidos, tanto online como offline, en dispositivos móviles como celulares, tablets y similares. Es un porcentaje menor todavía, pero crece al ritmo de la mejora de la conectividad en la región e impulsa a los radiodifusores a ingresar en este nuevo terreno y descubrir sus potencialidades.

“La competencia es feroz por el gran número de estaciones, y si agregamos las que transmiten solo por Internet, triplicaríamos la cantidad”, dijo Veras. De acuerdo a distintos sondeos, alrededor de un 80 por ciento de las radios latinoamericanas suben su programación a la Web, lo que corrobora la afirmación del entrevistado. “La situación nos está obligando a desarrollar nuestra creatividad programática y a tener gran presencia en los nuevos medios como Twitter y Facebook”, dijo.

Consciente del interés y las posibilidades de negocio que encierra el universo virtual, la Asociación de Radiodifusores de Chile (ARCHI) decidió hace varios meses ofrecer a sus afiliados una línea de capacitación en competencias de mercadeo y estrategias digitales. Realizados en coordinación con InnovaChile (gerencia de innovación de la Corporación de Fomento de la Producción, Corfo), estos talleres se agrupan bajo el título “Asociatividad y Convergencia en la radiodifusión digital” y son dictados por el experto Juan Pablo García de la consultora Edgy.

No obstantes sus consideraciones sobre la competencia y los problemas económicos, Veras se mostró optimista al remarcar que “el 2013 no puede ser peor que su antecesor”. Y fundamentó su opinión, no tanto en el futuro de la radiodifusión sino en uno de sus rasgos históricos. “La ventaja de la radio frente a los otros medios es que para escucharla se utiliza un solo sentido, el oído; los demás, por el momento, se ‘complican’ con la vista y el tacto”, concluyó.

Jorge J. Basilago es periodista gráfico y radial independiente que cubre el acontecer mediático y cultural desde Buenos Aires, Argentina.

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