El operador de radio como comunicador social

En una entrevista realizada por Maximiliano Perel, Eduardo Esarte aborda detalles de la formación de futuros operadores en cuanto a contenidos y presente institucional
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BUENOS AIRES, Argentina — Eduardo Esarte es coordinador técnico y pedagógico de la carrera de Operadores de Estudios de Radio en el Instituto Superior de Enseñanza de Radiodifusión (ISER) de Argentina. En una entrevista realizada por Maximiliano Perel, Esarte aborda detalles de la formación de futuros operadores en cuanto a contenidos y presente institucional.

Radio World: ¿Cuál es, a su criterio, el perfil ideal del operador técnico?
Eduardo Esarte: Hay ciertos preconceptos cuando se dice “operador técnico”. El perfil ha ido evolucionando. Hace 20 años, un operador era efectivamente un técnico; hoy, esa perspectiva ha cambiado puesto que la tecnología ha facilitado el trabajo.

Antes el operador debía hacer de todo un poco con equipamientos precarios que requerían permanente atención. Hoy todo ello ha desaparecido, por lo que el perfil es el de un comunicador social. Así lo concebimos nosotros en el ISER.

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Eduardo Esarte, coordinador técnico y pedagógico de la carrera de Operadores de Estudios de Radio en el Instituto Superior de Enseñanza de Radiodifusión (ISER) Actualmente, en función de las tareas de producción, post-producción, edición y demás, el operador es un integrante de los equipos de trabajo de los medios que toma decisiones comunicacionales, no técnicas. Cuando un productor solicita a un operador que haga un extracto de 40 segundos de una nota, el operador toma una decisión comunicacional porque selecciona qué pasajes de la nota incluye y cuáles descarta. Allí hay una decisión, y esa decisión no puede estar en manos de un técnico.

Entonces la pregunta es si estamos formando a los operadores con ese criterio, y esa es la línea que seguimos en el ISER. Obviamente, hace muchos años que nosotros venimos adaptando esta instancia y cada vez es menor el perfil técnico y mayor el comunicacional.

Cuando yo ingresé al ISER, se tomaba un examen muy complicado, el cual era muy difícil de aprobar si no se era egresado de una escuela técnica. Para la prueba de admisión, hoy requerimos la lectura de un libro de introducción a la comunicación y, además, se lo hacemos saber a los aspirantes: les planteamos por qué pedimos que lean ese libro y no uno de electrónica.

Definitivamente esta no es más una carrera técnica sino que está más vinculada a la comunicación. Hay, sí, una fuerte impronta tecnológica, porque obviamente el operador manipula tecnología y eso también es de atender. Pero la tecnología es una herramienta y no un fin en sí mismo. Uno no trabaja en medios porque conoce determinada tecnología sino porque uno sabe comunicar y sabe elegir la herramienta adecuada para hacerlo.

RW: Respecto a las nuevas tecnologías, ¿cuáles se tienen en cuenta para la capacitación de los futuros operadores?
Esarte: No existe una preocupación extrema por el uso de las nuevas tecnologías, muchas de las cuales, a causa de su rápida evolución, quedan desactualizadas prontamente. Los capacitamos en el uso de todas las tecnologías, incluso las últimas, aunque no es algo determinante como sí lo son los lenguajes comunicacionales.

¿Cómo hacemos para transmitir un mensaje de forma adecuada en códigos radiales o televisivos? Para ello debemos tener una formación más integral, más humanística, que contemple la música, la literatura, la historia de la cultura y la semiología.

El ISER está replanteando sus planes de estudio y en 2016 seguramente se implementen unos nuevos que estarán orientados hacia una fuerte articulación entre carreras para que no sean islas separadas (algo que se ha manifestado tradicionalmente en nuestra institución) y así evitar la formación de compartimentos estancos. Queremos promover el trabajo entre equipos interdisciplinarios, que es como se trabaja en realidad en los medios, donde las decisiones se toman en grupos formados por periodistas, locutores, operadores, guionistas y productores. Si en el ámbito profesional se trabaja de esta manera, ¿por qué no hacerlo desde la etapa de formación?

Volviendo a lo que apunta su pregunta, encontramos que hay una generación analógica, una digital y otra sobre audio IP (enviar a través de nodos de red el audio en formato de streaming). En el salto de la analógica a la digital, la única diferencia estaría en el conexionado. Pero el paso hacia IP sí es muy distinto porque se pierde la ubicación geográfica clásica del equipamiento.

Hoy ya no hay consola sino un dispositivo que en realidad es un controlador electrónico, y sus periféricos pueden estar ubicados en otro sitio. Eso sí tiene un concepto distinto, que se enseña en el ISER, y el operador egresa conociendo el fundamento de esa tecnología.

RW: ¿Cómo describe la situación actual de la carrera y los egresados?
Esarte: Hay que hacer una diferencia entre la capital y el interior del país. En la capital, al menos en el ámbito de las radios grandes, difícil es encontrar operadores sin habilitación debido a controles y a la intervención de los sindicatos, que en general son los que más intervienen ante las empresas para que los empleados estén matriculados.

En el interior del país la cosa es muy despareja puesto que el ISER no tiene presencia en todo el territorio, y menos aún con la carrera de operación técnica. De allí que los radiodifusores deban contratar personal no habilitado. Hay sólo cinco o seis institutos adscriptos al ISER que la ofrecen.

En los últimos años se está haciendo un fuerte trabajo de capacitación y habilitación en una categoría denominada “local” (NdeR: título de Operador Local de Estudios de Servicios de Comunicación Audiovisual para quienes residan a más de 75 kilómetros de la capital o a más de 50 kilómetros de las ciudades donde funcionen instituciones de educación adscriptas al ISER) y ese trabajo se viene realizando intensivamente desde hace dos años en todo el país. Es un gran aporte porque es una forma de legitimar y de paliar en alguna medida la ausencia del Estado Nacional en el interior respecto a la capacitación y habilitación.

La forma definitiva sería implementar instituciones donde cursar la carrera, pero por algo se empieza. El hecho de conseguir instituciones que tengan intenciones de adscribir a las carreras del ISER es un proceso lento y complejo porque el sistema educativo en la Argentina depende de autorizaciones de los ministerios de educación de cada provincia.

Maximiliano Perel es operador técnico y periodista de radio, basado en Buenos Aires, Argentina.

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