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Irán interfiere en radio y TV

Las radiodifusoras se quejan de la interferencia de señales que produce este país

Por James Careless

Cinco importantes radiodifusoras internacionales (Voice of America (VOA), British Broadcasting Corp. (BBC), Deutsche Welle (DW), Audiovisuel Extérieur de la France (AEF) y Radio Netherlands Worldwide (RNW)) instaron a Irán a que detuviera la interferencia de las señales de radio y televisión dirigidas a ese país.

“Esto se viene produciendo de manera intermitente desde hace por lo menos dos años”, dijo Jan Hoek, director general de RNW. “Las emisoras afectadas han sido la cadena persa VOA, Radio Farda y Radio Sawa de RFE/RL, el canal de TV persa de la BBC y Deutsche Welle. En ocasiones, otras emisoras como el canal de TV holandés de RNW y Radio Sawa (una emisora de Estados Unidos en árabe) que emplean subportadoras en el mismo transpondedor satelital se han visto perjudicadas a pesar de que no transmiten a Irán”.

Los equipos de RF de Voice of America con el Capitolio de los Estados Unidos de fondo Según David Hartshorn, secretario del Foro Global VSAT, un grupo de la industria satelital, la interferencia de las transmisiones satelitales por parte de Irán ha aumentado notablemente. “Esto se debe al efecto dominó de la ‘Primavera Árabe’ y a la preocupación de Irán de que el movimiento de reforma se imponga en Teherán y desestabilice o, inclusive, derroque al gobierno”, dijo.

Para adelantarse a la interferencia, las radiodifusoras han saltado de un satélite a otro.

“De hecho, desde junio de 2009, hemos cambiado de satélite 10 veces”, dijo Dave Shiben, director del departamento de ingeniería y transmisión satelitales de la Agencia Internacional de Difusión Radial y Televisiva (IBB) de Estados Unidos. IBB es la empresa matriz de VOA.

“Debido a la interferencia dirigida a nuestros canales satelitales, nos han echado de algunos satélites y nos han prohibido regresar”, dijo.

La interferencia, es decir, la transmisión de ondas de radio en el mismo canal como una difusión para destruir la recepción mediante interferencia destructiva, no es algo nuevo. Los nazis interfirieron la BBC durante la Segunda Guerra Mundial. Los soviéticos interfirieron VOA y la BBC durante la Guerra Fría.

Incluso hoy en día, la interferencia es moneda corriente.

“Todavía nos enfrentamos a muchas situaciones en las cuales las transmisiones radiales de onda corta son interferidas por algunos países como Cuba, por ejemplo”, dijo Jeff White, gerente general de la emisora comercial de onda corta de Estados Unidos WRMI/Radio Miami International, que transmite a Cuba, y director de la Asociación Nacional de Radiodifusoras de Onda Corta (NASB).

Afortunadamente para WRMI y otras radiodifusoras internacionales, “no es fácil interferir la onda corta de manera eficaz”, dijo. “La eficacia del equipo de interferencia generalmente se limita a la onda terrestre local alrededor del sitio del transmisor interferido. Lo mismo ocurre en Irán, China, Etiopía y otros países donde la interferencia tiene lugar en la actualidad”.

Desgraciadamente, no sucede lo mismo con la interferencia satelital. Si se transmite una señal de interferencia en forma de enlace ascendente directamente al propio satélite (interferencia por enlace ascendente) en el mismo canal que el de destino, una nación entera puede quedar sin transmisión.

Por supuesto, esto requiere mucha energía eléctrica. Por tal motivo, los iraníes también utilizan “interferencia por enlace descendente”, es decir, la transmisión de señales de interferencia al nivel del suelo para desestabilizar los receptores satelitales.

Según las cinco radiodifusoras internacionales mencionadas, Irán está interfiriendo señales en diversos satélites operados por Eutelsat (Francia), Intelsat (Estados Unidos/Europa) y Arqiva (Reino Unido).

Irónicamente, el gobierno iraní alquila canales en esos mismos satélites para transmitir su propia programación. Dada la posición corporativa de esas portadoras, uno puede esperar que sus gobiernos las obliguen a tomar represalias contra Irán. Por lo menos, ya que la interferencia iraní ocasiona “daños colaterales” a sus otros clientes, quizá las mismas portadoras podrían defenderse.

Sin embargo, tal vez no lo harían.

“Los gobiernos no pueden pedirles a las empresas privadas, y la mayoría lo son, que dejen de transmitir determinados canales”, dijo Jan Hoek. Además, “las portadoras de satélite saben que si se niegan a transmitir canales iraníes, un competidor se adueñará de este negocio millonario. La única forma de que funcione sería que cada portadora de satélite firmara un convenio por el cual se prohíba la transmisión de algunas señales, pero eso nunca sucederá”.

“Como grupo de comercio colectivo, todas las portadoras de satélite deberían preocuparse por el precedente sentado por la extensiva interferencia del gobierno iraní y trabajar conjuntamente para ponerle fin”, dijo Hadi Ghaemi, director ejecutivo de la Campaña Internacional por los Derechos Humanos en Irán.

“Determinadas portadoras de satélite, como Eutelsat, que prestan servicios de difusión tanto al gobierno iraní como a los canales que éste interfiere, tienen una responsabilidad mucho mayor. Al transmitir la programación del gobierno iraní, aceptan que uno de sus clientes (el gobierno iraní) perjudique y destruya los productos de sus otros clientes. Eso es lo mismo que permitir que el gobierno iraní no sea castigado por la interferencia”.

¿Y si se les paga con la misma moneda, es decir, con la interferencia por parte de VOA de las señales de televisión satelitales y de radio terrestres en una contienda al estilo ojo por ojo, diente por diente?

“Hacerlo violaría la legislación internacional”, dijo André Mendes, director de tecnología, servicios e innovación de IBB. “Nosotros no somos así”.

Por su parte, Eutelsat manifiesta que ha presentado varias quejas sobre la interferencia iraní ante las autoridades reguladoras francesas e internacionales correspondientes desde mayo de 2009, según una declaración de Eutelsat lanzada en noviembre de 2011. ¿Y en lo que respecta a tomar medidas unilaterales contra los iraníes? “No haremos nada con un canal si no recibimos una orden clara respaldada por ley”, declaró el director ejecutivo de Eutelsat Michel de Rosen en una entrevista con el Wall Street Journal en diciembre de 2011.

En definitiva, “es responsabilidad de la ONU abordar las acciones iraníes”, dijo David Hartshorn. “Sin embargo, hasta ahora no se han tomado medidas drásticas”.

Como resultado, Irán puede seguir interfiriendo VOA, la BBC y otras radiodifusoras con impunidad. Por lo tanto, una declaración formulada por las cinco grandes radiodifusoras puede parecer vana: “Apelamos a las autoridades reguladoras para que actúen contra aquellos que deliberadamente causan interferencia en las señales satelitales, ya que tal acción viola los tratados internacionales sobre el uso de satélites. Les pedimos específicamente a las autoridades nacionales de telecomunicaciones que traten el asunto en la próxima reunión de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU) en Ginebra”.

Por su parte, Dave Shiben de IBB esperaba que la interferencias de Irán “sea un tema candente” en la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones de la ITU (WRC 2012) que se celebró en febrero.

¿La WRC podrá disuadir a los iraníes? Jan Hoek de RNW no lo cree posible.

“Presentar quejas formales ante la ITU puede ayudar a crear conciencia sobre las acciones de Irán y causar molestias al gobierno iraní, pero hasta ahora, esto no ha acabado con la interferencia”, le dijo a Radio World.

“Es imposible lograr que alguien deje de cargar señales en un satélite si conoce los parámetros técnicos. La única solución a corto plazo es cambiar a otro satélite y esperar que los iraníes descubran los nuevos parámetros”.

James Careless es un colaborador frecuente de Radio World desde Ottawa, Canadá.

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