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EN ESPAÑOL: ¿Cómo pueden aportar las radios ante situaciones de desastre?

Se pueden realizar diferentes formas de cobertura periodística para informar y tranquilizar a la población

Escrito por: Carlos E. Flores

Carlos E. Flores es periodista y productor peruano de radio basado en Quito, Ecuador.

Ecuador, el sábado 16 de abril, sufrió un terremoto de 7.8 en la escala de Richter que afectó fuertemente a dos provincias costeras norteñas: Manabí y Esmeraldas (esta última limita con Colombia). La ayuda humanitaria no se hizo esperar, y tanto desde el interior del país como del exterior, se han canalizado múltiples donaciones para socorrer a los damnificados. Desde este modesto espacio, expreso, una vez más, mi solidaridad con Ecuador y sus habitantes.

Ante esta tragedia, desde la práctica de la comunicación radiofónica, se han realizado diferentes formas de cobertura periodística para poder informar y tranquilizar a la población. En esta circunstancia, y sin ánimo de erigirme como un vocero único en la materia, quiero compartir parte de mi experiencia period��stica en escenarios dramáticos, en particular desde la radio y tomando, para los fines de esta publicación, a Ecuador.

Lo primero a tener en cuenta es el plan de cobertura para los fines de semana. Este sismo ocurrió un sábado y muchas radios no contaban con un plan de cobertura informativa para situaciones de emergencia. Puede parecer una obviedad que, en tales circunstancias, hay que llamar al director o al responsable de prensa, pero hay que tenerlo indicado y con los respectivos números de teléfonos (celulares y fijos) así como del resto personal que responderá a estas situaciones. Esto incluye a los sonidistas. De hecho, los periodistas deben tener conocimientos necesarios para usar los equipos de la cabina de radio para transmitir algún programa. Por ejemplo, ¿qué sucedería si, por diversas circunstancias, el sonidista está de vacaciones o recuperándose de alguna enfermedad justo cuando ocurre un sismo u otra tragedia?

De otra parte, las fuentes informativas. Si, en este caso, el sismo fue de consecuencias devastadoras, es probable que las líneas telefónicas estén dañadas, así como internet. Entonces, habrá que identificar a las autoridades del lugar (información oficial), a las organizaciones sociales y demás instituciones que existen en la localidad. Las personas se encuentran a la expectativa de que el medio que sintonizan pueda informar adecuadamente, un rol que ayudará a reducir el rumor que en esos casos suele aparecer.

Hay que tener mucho cuidado, además, en la locución de estos reportes especiales. Una voz agitada o angustiada, puede poner más nerviosa a la gente que escucha la radio. Las personas en situación de angustia están a la espera de alguien mantenga la calma y que tenga información fiable para estar prevenidos ante posibles réplicas, por ejemplo. Creo que tampoco alimenta a la producción radial, en casos de desastre, el hecho de pasar audios de gente desesperada y testimonios desgarradores, sea por la pérdida de su vivienda, un ser querido u otras razones. Hay un asunto ético, que no podemos dejar de lado.

Es cierto que la radio, con adecuado manejo, puede ser un catalizador para que la población pueda “sentirse en colectivo”, en comunidad. Se pueden abrir los micrófonos como un puente de comunicación para escuchar a las personas que quieran conocer sobre la situación de sus familiares. Sin embargo, es necesario tener un filtro previo — alguien quien reciba las llamadas — para evitar que el programa termine calificado como “sensacionalista”. De hecho, hay oyentes que pueden reportar dónde hay personas sepultadas y con vida, que atendidas en interno, pueden ser útiles para tener un mapeo de rescate que puede alcanzarse a los rescatistas. Lo que nuncadebemos hacer es “salvar” vidas en la zona del desastre o caer en la desesperación de dar ayudas a diestra y siniestra ya que puede generar caos. Nuestra labor es reportar y ayudar a los especialistas y autoridades a canalizar la ayuda identificando lugares donde no se llega, y ubicar sectores por medio de las llamadas telefónicas donde posiblemente se puedan encontrar sobrevivientes.

Finalmente, todo esto dependerá del lugar donde se encuentre la radio. Es decir, si está cerca del epicentro es posible que sus formas de cobertura sean muy mínimas debido al impacto. Si se está lejos del epicentro, se podrá tener un margen de acción más amplio. Hay diferentes formas de desplegar una cobertura informativa, inclusive en el momento pos tragedia. Por ejemplo, realzando las diferentes formas de solidaridad que se van presentando. No se trata solamente de contar los muertos y los heridos, hay también la necesidad de recuperar nuestro sentido colectivo y enfatizar las diversas manifestaciones de solidaridad por medio de donaciones (desde el estado y los ciudadanos) que desde diferentes lados pueden llegar.

Twitter: @carlos_e_flores
Facebook: www.facebook.com/carlosflores.periodista
Sitio web: www.kipudigital.com

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