Your browser is out-of-date!

Update your browser to view this website correctly. Update my browser now

×

 
 

La tiranía de la energía eléctrica

Aprenda de estos estudios de caso y evite quemarse

Parece que cada vez que nos damos vuelta hay otro problema eléctrico por resolver. Podemos ser ingenieros de radiodifusión, pero necesitamos energía eléctrica para mantener una estación en el aire.

Por Mark Persons

La figura 1 es del interior de un transmisor de radiodifusión que involucra 240 VCA de potencia.

Una conexión floja en el bloque de conectores eléctricos hizo que los cables se quemaran. Los cables han sido quitados del terminal central superior del bloque para mostrar los desechos que dejó el incidente. Se quemó el aislamiento de los cables recalentados en un tramo de unos cinco centímetros a partir del bloque. Después de una reparación temporal, habrá que reemplazar el conector.

Figura 1 (izquierda); Figura 2 (derecha)

La foto muestra un Harris HT-5 FM, pero este tipo de problema afecta a todos los transmisores donde hay terminales de conductores de corriente elevada. Lo mejor es revisar la tirantez de estas conexiones siempre que sea posible.

La figura 2 muestra un incidente similar en un transmisor de FM Continental 816R de 20 kW. Un cable grueso de 208 VCA de tensión primaria del transformador de energía de alto voltaje está quemado.

He visto esto dos veces en muchos años. El terminal original engarzado a presión se va calentando cada vez más a medida que la resistencia aumenta. Generalmente hay que cortar el cable unos 12 centímetros o más para encontrar cobre limpio. Para reemplazarlo in situ se puede usar un terminal a tornillo como el que se muestra en la figura 3.

Figura 3 (izquierda); Figura 4 (derecha)

La figura 4 muestra un enchufe de 120 VCA que le daba energía a tres racks de equipos del área de energía de una estación de radio. El alambre que va del cable al enchufe desarrolló una resistencia más alta que la normal y eso causó sobrecalentamiento. El aislamiento de un conductor se puso marrón por el calor. Como se puede ver, el plástico del enchufe también sufrió las consecuencias.

El problema fue captado en una inspección de rutina cuando se notó que el enchufe se estaba calentando. Este enchufe se hubiera arruinado por completo en poco tiempo. El tomacorriente tampoco se veía muy bien.

La figura 5 es el extremo superior/de entrada de un interruptor de desconexión con fusibles trifásico de 200 amperios utilizado en el sitio de un transmisor para suministrar 240 VCA de energía a un transmisor de FM de 25 kW. La agarradera de la izquierda se perdió por el sobrecalentamiento. El fusible izquierdo fue reemplazado temporalmente porque se averió con el calor. El fusible central y el derecho están decolorados y también fueron desechados después de que el interruptor fuera reemplazado porque es una buena práctica de ingeniería.

Figura 5

La lección es que la confiabilidad es más importante que ahorrar unos pocos pesos.

El panel era un Square D modelo D324N. Había estado en funcionamiento apenas nueve años. Dos años antes, un panel idéntico fue reemplazado en otro transmisor del mismo sitio.

Ese es un mal antecedente si consideramos que por cada pata pasaban menos de 120 amperios de corriente. Las prácticas eléctricas indican que las cargas no deben superar el 80 por ciento de la capacidad del panel. En este caso, 120 amperios es apenas el 60 por ciento de 200 amperios. Ese debería ser un margen de seguridad abundante. Sospecho que Square D tuvo un problema con el diseño de este panel. El panel de reemplazo fue uno hecho por Siemens.

La figura 6 es la agarradera de entrada izquierda de ese mismo panel después de que fuera retirada cuidadosamente. El cable 3-0 conectado a ella se había sobrecalentado y el aislamiento estaba en gran medida quemado. No solo había que reemplazar el interruptor de desconexión con fusibles, sino también el cable que conducía al interruptor.

Figura 6 (izquierda); Figura 7 (derecha)

Hay termómetros infrarrojos económicos que detectan problemas de sobrecalentamiento antes de que se vuelvan importantes. La figura 7 muestra un sensor de temperatura Sperry IRT100, con puntero láser. Salió menos de US$50 en mi ferretería local. La moraleja de la historia es que el mantenimiento preventivo puede ahorrar problemas más tarde.

Nos vemos más adelante. Les dejo la soldadora para ustedes. Estén atentos que pronto aparecerá un artículo mío sobre generadores de energía de reserva.

Mark Persons, ingeniero de difusión profesional

Close